Fundación pensar en Durban – Boletín #11

COP17

Durban, Sudáfrica,

Fundacion

Pensar. Planeta, Politica, Persona

11 de diciembre de 2011

El recuento final de la pasada COP17, de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) llevada a cabo en Durban, se destacó por el caos vivido entre negociadores en los últimos días de esta conferencia, así como el ambiente de frustración, nerviosismo y de falta de certidumbre en el proceso.

El pasado viernes 9 de diciembre, la Presidencia de la COP17 llevo a cabo una reunión ministerial INDABA para presentar los borradores de texto de decisión concernientes al Grupo de Trabajo Especial para Futuros Compromisos para las partes Anexo I bajo el Protocolo de Kioto (AWG-KP por sus siglas en inglés) y al Grupo de Trabajo Especial sobre Cooperación a Largo Plazo (AWK-LCA por sus siglas en inglés). Se llevaron a cabo consultas informales  para continuar acordando temas de la agenda sobre los planes de adaptación, el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL por sus siglas en inglés) y medidas de respuesta. El ambiente en las sesiones plenarias de clausura dispuestas para adoptar las decisiones sobre los textos, así como las sesiones del Órgano Subsidiario de Ejecución (SBI por sus siglas en inglés) y del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (SBESTA por sus siglas en inglés) se tornaron ríspidas a partir de la necesidad de ser suspendidas y esperar nuevos trabajos de negociación.

El fracaso se sentía en las negociaciones después de que se discutieran los documentos presentados por la Presidencia de la COP, pues el repetitivo rechazo ante los documentos que se presentaban podría reflejar la debacle en el sistema multilateral de negociación climática. Ambos documentos reflejaban no abordar los temas fundamentales, pues no dejaba claro si los países acordaban lograr un nuevo instrumento y en qué fecha debía entrar en vigor. Las disputas no se hicieron esperar pues la Unión Europea (UE) estuvo durante las dos semanas, planteando un protocolo y un nuevo instrumento, mientras que Estados Unidos y China, estuvieron negociando por un marco legal.

La Ministra de Relaciones Exteriores de Sudáfrica Maite Nkoana-Mashabane, suspendió las negociaciones a las 20:00 hrs., dado el rechazo generalizado por parte del G77+China, AOSIS, Países ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), Grupo Africano, SICA (Sistema de Integración Centroamericana) y los Países Árabes al texto;  solamente Australia, Estados Unidos, Nueva Zelanda y otros países defendieron los borradores de acuerdos. La UE, la Asociación de Pequeños Estados Isleños (AOSIS por sus siglas en inglés), el grupo de Países Menos Desarrollados (LDC por sus siglas en inglés) y algunos países en desarrollo, por su parte, formaron una coalición y se mostraron, de igual forma, totalmente inconformes con los borradores de textos presentados por el país anfitrión y pidieron que fueran rediseñados, dada la falta de ambición mostrada en ellos referente al proceso.

Durante este periodo la UE se centro en llevar adelante la adhesión de más países a su estrategia para que en el 2015 se promoviera un nuevo acuerdo climático que impusiera reducciones obligatorias a los emisores mundiales más importantes (Estados Unidos, China e India) y que dicho acuerdo entrara en funciones a partir del 2020. Sin embargo, Estados Unidos, se enfocó en decir que sólo aceptaría compromisos de reducción de emisiones si los otros mayores emisores adoptaban compromisos similares. China e India, expresaron su inconformidad con dichas demandas, ya que consideraron injusto que se les exigiera el mismo nivel de reducción de emisiones que países desarrollados como Estados Unidos, ya que considera que han sido los principales responsables del calentamiento global.

Los grupos de observadores de la sociedad civil, se movilizaron y ocuparon las instalaciones del Centro Internacional de Convenciones mejor conocido como ICC, lugar donde se llevaban a cabo las reuniones oficiales, para exigir resultados contundentes durante la COP17. La movilización generada entre varios grupos culminó en la expulsión de sus miembros del ICC. Sin embargo, las acciones continuaron por varios días no sólo a través de protestas presenciales, sino también con el desarrollo de ciberacciones en las principales redes sociales.

La presidencia de la COP17 presentó esa noche un resumen del estatus de las negociaciones, resaltando que las partes estaban trabajando de manera contundente y comprometida para alcanzar los mejores acuerdos como parte de las metas establecidas en la agenda de la CMNUCC bajo el marco de las negociaciones de la COP17. Como parte de este resumen, la presidencia resaltó que el desarrollo central de las negociaciones se estaba llevando en torno al segundo periodo de compromisos del Protocolo de Kioto (PK) y el proceso futuro de financiamiento a largo plazo con específica referencia a la operacionalizacion del Fondo Verde Climático (FVC), donde las partes expresaban su esperanza en que el Fondo pudiera ser presentado en Durban. De igual forma destacó las alianzas creadas entre AOSIS el grupo de los Países Menos Desarrollados (LDC por sus siglas en inglés), la UE y el Grupo Africano con el fin de hacer sinergias en varios temas de la agenda.

Después de que la Presidencia de la COP llamara a reanudar la plenaria suspendida, una nueva sesión de trabajo con los textos por parte de los negociadores continuó por la noche; algunas sesiones INDABA se llevaron a cabo  hasta las 4 de la mañana del sábado. Además otros procesos continuaban abiertos para determinar elementos de negociación en un paquete que incluía los textos de Cooperación a Largo Plazo (LCA), el KP, y el FVC. Las horas pasaban y la presidencia de la COP17 decidió hacer un llamado a las 6 de la tarde para poder llevar a cabo una sesión plenaria donde se presentarían los resultados de Durban, sin embargo los desacuerdos sobre el segundo periodo de compromisos del PK, así como otros temas, no permitieron un avance. Lo mismo sucedió en la sesión de negociación de LCA, que concluyó alrededor de la 23:30 sin acuerdos. Se llamó a una sesión INDABA después de un grito desesperado por parte de los países más vulnerables hacia Estados Unidos, Brasil, Sudáfrica, India y China, al ver que las horas pasaban y los acuerdos no llegaban. Los LDC y  el grupo AOSIS buscaban un mandato de Durban para alcanzar un acuerdo legalmente vinculante, sin embargo rechazaron contundentemente el documento diseñado por China, Estados Unidos otros países, llamado ¨Marco Legal¨ donde en realidad no se establecían compromisos claros. Sin embargo, el nivel de frustración y cansancio era evidente entre los delegados y la falta de voluntad política de nuevo era evidente en el proceso, por lo que se continuó con las diferencias visibles entre los países.

Finalmente varios temas empezaron a destrabarse  y se comenzaron a ver avances, en especial en el texto concerniente al FVC, en cuanto a la composición del fondo, el G77+China, presentó una propuesta que fue aceptada por todos los países, después que la de Georgia fuera rechazada. En cuanto a la invitación a los países a hacer contribuciones financieras se acordó que todas las partes miembros del proceso, serían invitadas a hacer contribuciones. Se adoptaron dos nuevos párrafos en el texto concernientes al ofrecimiento de Suiza y la República de Corea a acoger la primera y segunda reuniones de la Junta, y el concerniente a que la República de Corea contribuirá a los gastos de puesta en marcha del FVC. Sin embargo, varios puntos siguieron en corchetes dada la negativa de Arabia Saudita a aceptar el párrafo donde las partes aprobaban el trabajo del Comité de Transición (CT).

En cuanto al nuevo texto presentado por parte de la Presidencia de la COP, se resaltaba que se extendía el trabajo del AWG-LCA por un año y también su terminación para la COP18, dando paso a un nuevo grupo de trabajo para crear un nuevo instrumento legal aplicable para todas las partes. Se puso como límite el año 2015 para que este grupo finalice su trabajo, durante lo que sería la COP21, donde además debe integrar la información generada por el quinto informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés). El establecimiento del Grupo de Trabajo sobre la Plataforma de Durban para la Acción Reforzada (AWG DPEA por sus siglas en inglés) se estableció con el fin de tener un mandato claro de negociación de un resultado legal, sin embargo, su trabajó no quedó claro ya que en puntos cruciales se traslapaba con el trabajo del AWG-LCA, por lo que el mandato del Plan de Acción de Bali deja más claros los esfuerzos de este último grupo.

En lo respectivo al AWG-KP los avances fueron buenos al acordar un segundo periodo de compromisos después del 2015, pero con un proceso lento para negociar un nuevo acuerdo legal que cubra las emisiones de todos los países y que entre con fuerza después del 2020.  El tema fundamental de Uso de la Tierra, Cambio de Uso de la Tierra y Bosques (LULUCF por sus siglas en inglés) no avanzó al presentar sobre la mesa de negociación reglas débiles. El segundo periodo de compromisos adoptado, sin embargo, denotó debilidad dado que Japón, Canadá y Rusia, como es ya sabido, se han negado continuamente a comprometerse a metas de reducción en el marco de un segundo periodo de compromisos del PK, por lo que si estos acuerdos se establecen, sólo se cubrirá menos del 20 % de las emisiones globales. Sin embargo, el problema clave de cómo parar las emisiones  de los principales emisores del mundo, Estados Unidos, China e India desde ahora y hasta el 2020, aún seguía sin respuesta.

Después de pasadas bastantes horas de que formalmente hubiera tenido que cerrar la COP17, el domingo 11 de diciembre, se dieron acuerdos faltos de contenido sustancial para resolver de manera tajante el problema del cambio climático desde un régimen internacional cimentado en las bases del multilateralismo. Sin embargo, varios acuerdos sobresalieron para salvar el proceso vivido en Durban. Por un lado, se establecieron las hojas de ruta para un acuerdo internacional que incluya a los principales emisores para el 2015 y que entre con fuerza el 2020. Sin embargo, es importante mencionar que a pesar de que este avance puede parecer un éxito, las emisiones actuales, parecen guiar al mundo a un aumento de la temperatura global de más de 3 grados centígrados. Por otro lado, a pesar de la ambigüedad del AWG-DPEA, se logró que este proceso garantizara un segundo periodo de compromisos en el 2013. La operacionalización del FVC fue un buen avance, aunque empezará sin fondos y sin un mecanismo administrativo. Se reanudarán los talleres para estudiar las fuentes financieras para el FVC durante el 2012, pues es importante recordar que para el 2020 este fondo deberá dar 100,000 millones de dólares al año a los países en desarrollo, y que además de brindar recursos financieros a los países vulnerables y más pobres, también los dotará de apoyo tecnológico. Muchas decisiones y acuerdos quedan pendientes y se esperará encontrar respuestas para la COP18 en Qatar en 2012.