Cumbre Climática Mundial de Alcaldes

La Cumbre Climática Mundial de Alcaldes se llevó a cabo el 21 de noviembre de 2010 en la Ciudad de México, cuyo propósito central fue firmar el Pacto Climático Global de Ciudades. El Pacto fue firmado por los 138 alcaldes presentes en la Cumbre, los cuales provenían de todas partes del mundo.

A la fecha, el instrumento lo han firmado 268 ciudades pertenecientes a 57 países cubriendo los cinco continentes.

La importancia trascendental de este pacto radica en que es un acuerdo eminentemente global por su cobertura geográfica, por la integración de ciudades de diferente condición socioeconómica y climática, por la cobertura integral de las acciones de mitigación y adaptación de las ciudades, por el carácter transparente de sus acciones e instrumentos, por el fomento de actores económicos, sociales y de la sociedad civil a sus actividades y por la actividad diplomática que desarrolla tanto de interlocución con organismos internacionales como en foros mundiales, regionales, nacionales y locales.

Los méritos que caracterizan al Pacto Climático Global de Ciudades son:

1.     Liderazgo. Las instituciones que han convocado y organizado el Pacto Climático Global de Ciudades “Pacto de la Ciudad de México” (PCM) demuestran un liderazgo de los gobiernos locales del mundo, al unirlos y convencerlos de participar en una iniciativa que implica un gran esfuerzo presente y futuro de sus administraciones. El PCM no es un mero documento declarativo o una simple formulación de propósitos. Es un instrumento estratégico global que compromete a los gobiernos locales a realizar acciones para evitar la emisión de gases efecto invernadero, para adaptar a sus comunidades a un fenómeno que ya llegó y tiene consecuencias delicadas para sus territorios. Igualmente, es una plataforma para el involucramiento de todos los sectores de la sociedad en esta agenda, así como para la consecución de fuentes de financiamiento indispensables para solventar los gastos que esta batalla representa. Es una señal inequívoca que envían las ciudades y gobiernos locales a la comunidad internacional de que sí es posible llegar a un acuerdo internacional para combatir el cambio climático, asumiendo responsabilidades comunes, pero diferenciadas.

2.     Innovación. A través de la firma y cumplimiento del PCM, se ha generado una nueva forma de diplomacia internacional entre ciudades. El PCM es un nuevo mecanismo internacional entre ciudades y gobiernos locales que los ha impulsado a ejecutar acciones medibles, reportables y verificables de mitigación y adaptación al cambio climático. El asunto del combate al cambio climático se ha desenvuelto en un marco de negociaciones internacionales que ha privilegiado la acción de los Estados Nacionales. Ello debe seguir desarrollándose. Sin embargo, las causas más urgentes y justas de las sociedades necesitan aliados, y la globalización de la solidaridad, de las ideas y de las estrategias produce nuevos instrumentos de cooperación internacional. En este caso, las ciudades innovan al generar un Pacto entre ellas que les permite ponerse en acción y visibilizar en sus comunidades un problema real que será uno de los desafíos más difíciles de la humanidad en el Siglo XXI.

 3.     Alcance. El PCM es un mecanismo mundial que incluye a 239 ciudades de 50 países de los cinco continentes que agrupan aproximadamente a 200 millones de personas. Es un mecanismo en crecimiento que aumentó en tan solo un año de 138 ciudades al momento de la firma del PCM en noviembre de 2010 a los actuales 239 adherentes en febrero de 2012.

4.     Diversidad. Es un compromiso mundial de ciudades diversas que agrupa desde megalópolis como París, Tokio, Los Ángeles, Sao Paulo, Estambul, Johannesburgo y la Ciudad de México, hasta aquellas ciudades medias y pequeñas que están priorizando los temas ambientales en sus comunidades y son un gran ejemplo de sustentabilidad, y que inician sus planes de acción climática y sus inventarios de emisiones y a las cuales les son transferidas capacidades y conocimientos.

 5.     Evolución. Es un mecanismo que representa un salto cualitativo en relación a acuerdos, planes de acción y pactos precedentes e incluso posteriores que han tenido dimensiones nacionales, locales y/o regionales o que están concentrados exclusiva o prioritariamente en temas de energía o adaptación. La evolución que representa el PCM consiste en ser un acuerdo eminentemente global por su cobertura geográfica, por la integración de ciudades de diferente condición socioeconómica y climática, por la cobertura integral de las acciones de mitigación y adaptación de las ciudades, por el carácter transparente de sus acciones e instrumentos, por el fomento de actores económicos, sociales y de la sociedad civil a sus actividades y por la actividad diplomática que desarrolla tanto de interlocución con organismos internacionales como en foros mundiales, regionales, nacionales y locales.

 6.     Impacto. Los compromisos que asumen las ciudades firmantes del PCM tienen un efecto importante en el desarrollo de políticas públicas, estrategias, acciones, legislaciones y proyectos en sus territorios. A raíz de la firma del PCM, muchas ciudades comienzan a elaborar sus Planes de Acción Climática, leyes y reglamentos en la materia, y a realizar importantes inversiones en transporte sustentable, eficiencia energética, manejo eficiente del agua y los residuos, entre muchos otros.

 7. Replicabilidad. La experiencia desarrollada para la firma y ejecución del PCM es innovadora, y es replicable para la toma de acuerdos en otras materias por parte de los gobiernos locales, e incluso de los gobiernos nacionales. Las negociaciones internacionales en materia de cambio climático avanzan lentamente. La Secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático está desplegando un esfuerzo sin precedentes para llegar a un acuerdo entre las Partes, así como la creación de un entorno propicio para los aportes constructivos de las partes interesadas en el proceso. A este respecto, es un logro significativo el reconocimiento de los gobiernos locales y subnacionales como “actores gubernamentales” en los resultados de Cancún en el 2010. El PCM demuestra que existe una fórmula de éxito para no obligar a las partes a aportar lo mismo entre ellas y a detener su desarrollo económico, y ésta fórmula consiste en que cada parte ponga lo que tiene capacidad de hacer, independientemente de que sea mucho o poco en relación a las demás, pero cada año debe avanzar en relación a sí misma y debe reportar de manera confiable y transparente sus acciones.

 8.     Inspiración. El PCM ha servido para inspirar a autoridades locales en cuyas agendas no era un tema prioritario el medio ambiente o el combate al cambio climático. También ha inspirado a organizaciones civiles, a universidades y centros académicos, al sector privado y a los medios de comunicación, al mostrar que un acuerdo entre Alcaldes de todo el mundo es posible, positivo y llama a la acción de toda la sociedad.

 9.     Potencial. El PCM representó un enorme esfuerzo político y logístico para su organización e implementación inicial, pero es un instrumento vigente y que tendrá una larga vida. Está involucrando cada vez a más ciudades del mundo que desean unirse y comprometerse a reducir sus emisiones de gases efecto invernadero, a adaptar a sus comunidades al cambio climático, y a cooperar entre sí para aprender de las historias exitosas, para procurar fondos de manera conjunta y para comunicar de manera apropiada los riesgos y soluciones que este fenómeno conlleva.

 10.  Transparencia. Es un instrumento transparente cuyos resultados cualitativos y cuantitativos son reportados anualmente tanto a un Secretariado Internacional (a cargo de la Fundación Pensar. Planeta, Política, Persona en México), como a un registro con soporte técnico y científico que permite que las reducciones de GEI reportadas sean medibles y verificables a cargo del carbonn Cities Climate Registry en Alemania. Ambos reportes se encuentran en línea, por lo que su acceso es público. El reporte de acciones climáticas es un gran desafío que los gobiernos nacionales en el seno de la ONU están intentando implementar, y que el PCM de manera vanguardista ya ha incluido.

 11.  Alianza. La iniciativa del PCM ha propiciado la alianza entre organizaciones muy diversas, con trayectorias de trabajo en diferentes partes del mundo, como el caso del ICLEI (con sede en Bonn, Alemania y cuyo presidente es Consejal de Vancouver), CGLU (con sede en Barcelona y cuyo presidente es Alcalde de Estambul), el Consejo Mundial de Alcaldes sobre Cambio Climático (con sede en Bonn, Alemania y cuyo Presidente es Alcalde de la Ciudad de México), el Club de Madrid (con sede en Madrid y cuyo Presidente es Wim Kok, ex Primer Ministro de Países Bajos, 1994-2002), y por la Fundación Pensar. Planeta, Política, Persona, con sede en México y un capítulo europeo con sede en Londres.

 12.  Institucionalidad. Para consolidar y darle continuidad al conjunto de compromisos acordados en el Pacto Climático Global de Ciudades “Pacto de la Ciudad de México” se prevé en su artículo 6 la formación de un Secretariado Internacional del Pacto. Las funciones del Secretariado consisten en dar seguimiento a las acciones del instrumento internacional creado y tomar las medidas posibles para facilitar la cooperación e intercambio de conocimientos sobre mitigación y adaptación al cambio climático entre todos los firmantes del Pacto. Para cumplir tales metas las organizaciones soporte del PCM designaron para el periodo diciembre de 2011 a diciembre de 2014 a la Fundación Pensar. Planeta, Política, Persona, para que funja como el Secretariado del Pacto de la Ciudad de México, en tanto esta organización fue la encargada, por un lado,  de la coordinación general de la Cumbre Climática Mundial de Alcaldes y del PCM, así como de la elaboración del  Global Cities Covenant on Climate. The Mexico City Pact. First Annual Report 2011en el que se consignan las acciones climáticas de las ciudades a un año de haberse firmado el Pacto.

Ver más: www.wmsc2010.org