Ciudades: los desafíos de agua, energía y seguridad alimentaria

Las ciudades son punto focal para la discusión de ideas debido a su importancia económica y social. Las ciudades son sistemas urbanos que se ven obligados a plantear soluciones a los desafíos que enfrentan las sociedades modernas.

Las ciudades juegan un papel importante en el mundo, no sólo como proveedoras de empleo, albergue y servicios; sino también como centros de desarrollo cultural, educativo y tecnológico, como puertas de entrada hacia el resto del mundo, son centros industriales para el procesamiento de productos agrícolas y de manufacturas, lugares en donde se generan ingresos. Según UN-HABITAT existe un estrecho vínculo positivo entre los niveles de desarrollo humano y los niveles de urbanización de un país. Sin embargo, un rápido crecimiento urbano conlleva degradación ambiental, falta de servicios urbanos, sobrecarga de la infraestructura existente y carencia de acceso a la tierra, recursos financieros y una vivienda adecuada. Por todo lo anterior, uno de los principales retos del futuro será el manejo de la sostenibilidad del medio ambiente urbano.

Según el último reporte de UN-Habitat, “States of the World Cities 2010-2011 – Cities for all: Bridging the urban divide”, a mediados del siglo XX, tres de cada 10 personas en el planeta vivía en zonas urbanas. En las siguientes tres décadas, la expansión demográfica en ciudades de todo el mundo se aceleró. Posteriormente, vino un lento pero constante proceso de desaceleración. Hoy en día, la mitad de la población mundial vive en zonas urbanas y, alrededor de mediados de este siglo, todas las regiones serán predominantemente urbanas. Según las proyecciones actuales, casi la totalidad del crecimiento de la población mundial en los próximos 30 años estará concentrada en zonas urbanas.

Atender las necesidades de los casi dos mil millones de personas más que se esperan en los dos próximos decenios y ordenar los asentamientos humanos de modo que sean sostenibles, será un desafío. Particularmente, en los países en desarrollo, donde el rápido proceso de urbanización y el crecimiento de pueblos, ciudades y megalópolis, tienden a concentrar los recursos públicos y privados, plantean nuevas dificultades y al mismo tiempo ofrecen nuevas oportunidades.

No cabe duda que el abastecimiento de agua, energía y alimentos en el sector urbano son un gran reto y están estrechamente relacionados. Las soluciones a las tres cuestiones deben ser integrales, de modo que el sistema de seguridad de abastecimiento de agua, alimentos y energía se vuelva más resiliente/flexible.

Los tres temas – agua, alimentos, energía – son temas de seguridad internacional. Sin embargo, el tema esencial es el agua. Particularmente, el derecho humano internacional al agua. El agua es la esencia de la vida. El derecho al agua por lo tanto, incluye el acceso al agua para sostener la vida y la salud y para satisfacer las necesidades básicas y la dignidad de los seres humanos.

Al tomar conciencia de los desafíos y de las oportunidades que plantea el cambio climático, las sociedades en general y en particular los gobiernos y los habitantes de las ciudades, se enfrentan a la necesidad de revisar los estilos de desarrollo económico que han dado lugar a patrones de producción y de vida cotidiana con un fuerte impacto en los ecosistemas.

Este repaso de lo que hacemos actualmente y de lo que podemos hacer en el corto, mediano y largo plazos para mejorar nuestra calidad de vida y asegurar la sustentabilidad de nuestro desarrollo, se enmarca en la responsabilidad que hemos asumido de conducir la política ambiental de la ciudad con justicia y equidad.

De acuerdo a cifras proporcionadas por la Organización de las Naciones Unidas, 884 millones de personas no tienen acceso a fuentes de agua potable, mientras que 2,5 millones no tienen acceso a instalaciones de saneamiento. Las raíces de la crisis actual del agua y saneamiento se puede remontar a la pobreza, la desigualdad y las relaciones desiguales de poder, y esto se agrava con los problemas sociales y ambientales como pueden ser: la urbanización acelerada, el cambio climático, y el aumento de la contaminación y agotamiento del recurso del agua.

El agua es y será un tema central en los sistemas urbanos, ya que afectará directamente a las personas en su vida íntima. Sin embargo, la energía será crucial, ya que sin ella no podríamos satisfacer cualquier necesidad. Estos dos factores tienen un efecto directo sobre el tercer tema: la seguridad alimentaria. Sin energía, una ciudad no funciona y no se puede abastecer de alimentos a la población.

La seguridad energética a largo plazo debe de pensarse en un esquema de energías renovables y no únicamente en la energía proveniente del petróleo, que es un recurso agotable. Es tiempo de ir hacia adelante e incorporar las fuentes de energía y las tecnologías limpias para asegurarnos del abastecimiento de la energía para las futuras generaciones. La inversión en la ciencia y la investigación para desarrollar tecnologías limpias debe de tener un lugar importante en el desarrollo de nuestras ciudades.

En la Ciudad de México, cerca del 88 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero se atribuye al consumo de energía en forma de combustibles fósiles y de electricidad, utilizados en el transporte, la industria, el comercio o los servicios. Las acciones que permitan que los ciudadanos vivan y la economía funcione con un menor impacto ambiental cruza por una amplia serie de temas: el crecimiento y mejora del transporte público, así como la transformación de la tecnología vehicular; el uso eficiente de energía en los edificios, en las instalaciones industriales, en los sistemas de alumbrado público, en los sistemas de bombeo de agua y en los hogares; el aprovechamiento de las energías renovables; el uso racional del agua en un sentido amplio, que incluye ahorro y reuso de agua y recarga de acuíferos.

Para encontrar sinergias en estos 3 temas, es necesario tomar en cuenta los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas donde la seguridad alimentaria es tema fundamental.

Los esfuerzos de los gobiernos locales tienen que ir acompañados de la ciudadanía. La solución a estos tres problemas radica principalmente en el trabajo directo con la población. Así, presentando los retos que se enfrentan a la población, hablando claramente sobre los peligros que el abastecimiento de estos 3 componentes significa, se encontrarán soluciones conjuntas entre el gobierno y la sociedad. Además, de esta manera se logra el consenso que requieren medidas más difíciles o menos populares.

Es necesario que los gobiernos, empresas y sociedad civil trabajen juntos en solucionar estos problemas. Para lograr este trabajo conjunto, se requiere que la política, las finanzas y la tecnología estén armonizadas para lograr sinergias.

El Programa General de Desarrollo del Gobierno del Distrito Federal 2007-2012 cuenta con 7 ejes de acción que son los siguientes:

  1. Reforma política: derechos plenos a la ciudad y sus habitantes}
  2. Equidad
  3. Seguridad y justicia expedita
  4. Economía competitiva e incluyente
  5. Intenso movimiento cultural
  6. Desarrollo Sustentable y de largo plazo
  7. Nuevo orden urbano: servicios eficientes y calidad de vida, para todos.

Cada eje de acción define objetivos, estrategias y líneas de acción para cada tema. En el eje 6 sobre desarrollo sustentable y de largo plazo se prevé el diseño e instrumentación del Programa de Acción Climática de la Ciudad de México 2008-2012 (PACCM).

La ejecución del Programa de Acción Climática de la Ciudad de México 2008-2012 (PACCM), tiene el objetivo de integrar, coordinar e impulsar acciones públicas en el Distrito Federal para disminuir los riesgos ambientales, sociales y económicos derivados del cambio climático y promover el bienestar de la población mediante la reducción de emisiones y la captura de gases de efecto invernadero (GEI).

El PACCM tiene dos metas globales: 1) reducir siete millones de toneladas de bióxido de carbono equivalente en el periodo 2008-2012, y; 2) llevar a cabo un programa integral de adaptación al cambio climático para el Distrito Federal y tenerlo en pleno funcionamiento para el 2012.

Los objetivos específicos del PACCM son los siguientes:

  • Incidir en las pautas de conducta, hábitos y actitudes de la población del Distrito Federal para que contribuya a mitigar el cambio climático y asuma medidas de adaptación.
  • Atraer inversiones y financiamiento destinados a proyectos de mitigación de GEI que permitan superar las barreras a la implementación de las medidas.
  • Promover la innovación tecnológica relacionada con el combate al cambio climático.
  • Posicionar al GDF y a la ciudad de México como líderes en los esfuerzos nacionales e internacionales de mitigación de las emisiones de GEI, dentro del contexto de los compromisos adquiridos por México ante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
  • Marcar pauta para las políticas públicas en mitigación y adaptación al cambio climático en México y generar un efecto multiplicador en el país y en el mundo

El PACCM cuenta con 26 acciones de mitigación en las categorías de agua, energía, transporte y residuos; con 12 acciones de adaptación y 6 acciones de comunicación y educación.

El Gobierno de la Ciudad de México ha logrado avances significativos en el ahorro y uso eficiente del agua y de la energía.

El Programa de Acción Climática de la Ciudad de México (PACCM) 2008-2012 representa el conjunto de acciones con las que el Gobierno del Distrito Federal ha decidido hacer frente, de manera franca y decidida al calentamiento global. Desde su publicación, en junio de 2008 a la fecha, este programa ha sido prioridad para la definición de acciones que conduzcan a la reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero y a la adaptación a los efectos del cambio climático.

Con la certeza de que el cambio climático representa el mayor desafío ambiental que enfrenta la humanidad, la Ciudad de México ha asumido como prioritaria la instrumentación de políticas públicas de mitigación y adaptación a este fenómeno para enfrentar sus amenazas en un escenario más seguro y con menor vulnerabilidad para toda la población.

Esto nos ha obligado a realizar de manera relevante el registro de la disminución de GEI, para que con transparencia y responsabilidad reportemos a la ciudadanía los avances que hemos alcanzado con el Programa de Acción Climática de la Ciudad de México.

Hoy podemos asegurar que la meta de reducción de emisiones de GEI se está alcanzando

En el tema del agua, destacan 5 programas que son los siguientes:

  1. Programa de Ahorro de Agua en Viviendas del Distrito Federal
  2. Programa de Ahorro de Agua en Oficinas y Edificios del Gobierno del Distrito Federal
  3. Mejora Energética de Equipamiento de Sistemas de Bombeo
  4. Norma Ambiental que establece la Obligación de Presentar Programas Emergentes de Ahorro de Agua
  5. Programa de Plantas de Tratamiento

Por su parte en el tema de la energía se tienen 4 programas principales que son los siguientes:

  1. Programa de Vivienda Sustentable
  2. Programa de Certificación de Edificaciones Sustentables
  3. Programa de Energías Renovables en el Distrito Federal
  4. Programa de Eficiencia Energética en el Gobierno del Distrito Federal

A medida que avanza la urbanización, la planificación en las ciudades se vuelve más compleja, por lo que el Gobierno del Distrito Federal tendrá que actuar bajo la coordinación de los organismos responsables de la planificación y tendrá que trabajar sobre la creación de una legislación apropiada en donde se de fuerza a la sociedad civil.

Es importante tener en cuenta que gran parte de la población de las ciudades viven en condiciones económicas precarias, con carencias básicas de salud, dotación de agua, educación, vivienda, empleo, etc. Esta realidad obliga a que los limitados recursos con que cuenta la ciudad, se dirijan a resolver los problemas más urgentes y básicos de la población, por lo que asuntos importantes como es la seguridad en agua, energía y alimentario, se encuentren en sería desventaja frente a otras necesidades.

Por lo anterior, resulta crucial contar con el marco institucional adecuado, así como la participación informada de toda la sociedad. En este contexto crítico contar con los recursos necesarios que permitan desarrollar una amplia gama de iniciativas que permitan la seguridad alimentaria, de abastecimiento de agua en cantidad y calidad, así como en el tema energético.

Martha Delgado Peralta